06 marzo 2011

Porque queremos estar tristes sin fundamentos.

Donde no llegan las palabras, dejemos que la melodía inunde nuestras hastiadas mentes. Y que la luz de unos acordes bien emparejados arrase el más mínimo brote de oscuridad que ose desbaratar nuestros planes de eterna felicidad.

Hoy quiero comer galletas fontaneda. Ya me imagino sentada mirando por la ventana. Los árboles sacudirán ligeramente sus hojas. Y algún rayito de sol les hará cosquillas en esos brotes que una precipitada primavera está haciendo florecer. Pero seguiré mirando. Y los pajarillos alocados jugarán a volar hacia el sol, para bañarse con la calidez de esas esquirlas doradas.

Sí. Hoy lo veo. Tin, tin, tin... tarareo la melodía pegadiza de Zimmer. ¿Cómo puedo estar hoy triste? Es un fantástico domingo en el que celebrar que tengo aire en los pulmones, un abrazo a la vuelta de la esquina y un teléfono con el que hablar con cualquiera de mis personas preferidas. "Querido Domingo 6 de Marzo, eres un día de celebración."

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