Escribo, luego pensé.
16 febrero 2012
28 enero 2012
Acabásemos.
Creció en un agujero pequeño como el ojal de una aguja. Nació con su primer beso. Y murió cuando ella marchó. Se reencarnó en una canción que triunfó más allá del gran océano. Y se perdió entre viejos LPs guardados en un antiguo desván. Fue redescubierto por un ansia atroz de recuerdos. Y renació como eco en una casa demasiado grande para una sola anciana. Se ahogó con las primeras lluvias de Abril. Pero se recuperó con los soles de Julio. Las nieves de Diciembre borraron sus acordes. Y alguien decidió convertirlo en luz.
Así, nuestro amigo, pervivió. Continuó. Y nunca desfalleció.
Así, nuestro amigo, pervivió. Continuó. Y nunca desfalleció.
Arrancar.
Un coche desdibujó su silueta en un abrir y cerrar de ojos.
-¡JULS!
Corrí hacia el sitio donde se había desplomado segundos atrás. Sus piernas estaban dobladas en un ángulo atípico. Sus ojos carecían de expresión.
-Juls. ¡JULS! ¡DESPIERTA!
Le zarandeé. Noté humedecerse mis manos. Oh no. Gotas de sangre tiñeron mis palmas sudorosas.
Observé con atención para descubrir la herida. Tenía una contusión muy fea en la sien izquierda.
-Por favor. Por favor...
Ahogué mis súplicas con un sollozo. Dejé fluir las lágrimas. Palpé su pulso. No lo encontraba.
-No me dejes. ¿ME HAS OÍDO? ¡JULS!
Era inevitable. A cada milésima de segundo que el reloj avanzaba, su vida se deslizaba calle abajo y se perdía entre el asfalto aún caliente.
Lloré. Lloré como nunca antes había llorado en toda mi vida.
-¡JULS!
Corrí hacia el sitio donde se había desplomado segundos atrás. Sus piernas estaban dobladas en un ángulo atípico. Sus ojos carecían de expresión.
-Juls. ¡JULS! ¡DESPIERTA!
Le zarandeé. Noté humedecerse mis manos. Oh no. Gotas de sangre tiñeron mis palmas sudorosas.
Observé con atención para descubrir la herida. Tenía una contusión muy fea en la sien izquierda.
-Por favor. Por favor...
Ahogué mis súplicas con un sollozo. Dejé fluir las lágrimas. Palpé su pulso. No lo encontraba.
-No me dejes. ¿ME HAS OÍDO? ¡JULS!
Era inevitable. A cada milésima de segundo que el reloj avanzaba, su vida se deslizaba calle abajo y se perdía entre el asfalto aún caliente.
Lloré. Lloré como nunca antes había llorado en toda mi vida.
x x x x
Que un escalofrío te escale las vértebras. Y mientras tanto unos dedos sedosos rasgueen tu torso desnudo al son de una melodía desorientada. Pellizcos con labios color carmín. Y una mirada punzante que te haga estallar la pupila.
Saborearás el néctar que se respire en el ambiente. Y morderé tu piel hasta que la sangre me bañe el rostro. Se fundirán nuestras piernas en un abrazo candente.
Arderán los sentimientos. Se consumirá la pasión con el lento crepitar de nuestros besos.
Saborearás el néctar que se respire en el ambiente. Y morderé tu piel hasta que la sangre me bañe el rostro. Se fundirán nuestras piernas en un abrazo candente.
Arderán los sentimientos. Se consumirá la pasión con el lento crepitar de nuestros besos.
23 noviembre 2011
Nice try I am arrows.
Para escribir no hace falta más que voluntad. O un par de manos y un teclado. Y también el word. O esto. Yo qué sé. DEJADME EN PAZ. Yo no os pedí leerme. Y esto es nocturno. Y desbarra. Muchísimo. Y me gusta poner Y. YYYYYYYYYYYYYYYY. YA. Podeis darle a Paranoia porque lo es. BIEEN BRAVO! Ha dicho rabo!!
Me voy a dormir. Cosa. Eso. Lo que se haga por la noche en una cama SOLA.
Me voy a dormir. Cosa. Eso. Lo que se haga por la noche en una cama SOLA.
25 octubre 2011
SENTIR
Frío en las manos. Calor en la cintura. Besos en la nuca.
Descargas en la tripa. Oleadas de felicidad. Ganas de gritar.
Subir. Bajar. Tocar y acariciar.
Morder, rasgar, tiritar, dejarse llevar.
Tan tenue el sonido del ahora.
Tan fuerte el rugido de tu boca.
Devoremos, engullamos, restreguemos y sintamos.
Que estamos tú y yo y nadie más.
Y mi deseo de continuar.
Descargas en la tripa. Oleadas de felicidad. Ganas de gritar.
Subir. Bajar. Tocar y acariciar.
Morder, rasgar, tiritar, dejarse llevar.
Tan tenue el sonido del ahora.
Tan fuerte el rugido de tu boca.
Devoremos, engullamos, restreguemos y sintamos.
Que estamos tú y yo y nadie más.
Y mi deseo de continuar.
24 octubre 2011
Flamenca
Se estampó un segundo contra el suelo, y el eco del golpe resonó en la estancia. Y otro más. La zagala era incapaz de dejar de escuchar. Probó a taparse los oidos, pero no funcionó. En su agitada mente seguía visualizando el impacto del tiempo sobre el parqué. Como gotas de lluvia que caen de un paraguas mojado. Ella, derrotada, dejó inundar al fin sus sentidos con el rítmico martilleo. Uno. Otro. Otro. Y otro más. Seguía esperando que algo sucediese. Un soplo de brisa que desviase la trayectoria de sus segundos perdidos de vida al contactar precipitadamente contra el suelo. Pero el ambiente la asfixiaba. Movió la mano. Sostuvo el abanico. Y peinó el aire.
Nada. Se negaba a moverse. Pum. Pum. Pum. Los segundos, por más fuerte que abanicase, seguían cayendo. Cayendo sin callar, y el ruido era ensordecedor. Una lágrima, harta de estar enjaulada en la negra prisión de sus pupilas, huyó. Se escapó. Y en su huida se precipitó y cayó rodando por sus mejillas. Rosadas. Lloró. Tras esa pionera lágrima las otras se armaron de valor y la siguieron. El motivo del llanto era fácil, su calma era más compleja. Estaba empeñada en alterar el tiempo. Detenerlo, atrasarlo, desviarlo, y que no cayese más. Pero ahí seguía. Golpeándola duramente. Con un grito desgarrador trató de asustar a los segundos que no cesaban de caer. Pero no se asustaron. No sirvió de nada. Ella continuó llorando. Gritando. Dando golpes con su abanico al aire.
Desesperada, se levantó de la silla, y sobre sus negros tacones de aguja se tambaleó. Y no le importó. Con ímpetu se dirigió a la ventana. Divisó el suelo. Muy lejos de su posición. Miró de nuevo a la habitación. La sila verde yacía en medio. Solitaria. Las paredes desnudas. Como ella. Carne blanca que relucía en la noche. El contraste lo daban sus cabellos negros deslizándose sobre su espalda, y en sus pies, los tacones. Se acercó más a la ventana. No le importaba que la vieran. Su figura era hermosa. Piel blanca. Piel blanca. Piel blanca. Y rubor en sus mejillas. Y ojos negros, de la pintura borrada al paso de las lágrimas. Gritó otra vez. Pero los segundos caían. Pum. Contra el suelo. Pum. Otra vez. Ella, una vez más, desesperada, se aferró a la ventana. Difícilmente subió al alfeizar. Con sus negros tacones. Y su negro pelo ondeando en la negra noche. Y el abanico astillado en su mano, roto de asirlo con violencia. Y sus senos descubiertos cubiertos con el frío de la noche. Pensó. Cerró los ojos.
Nada. Se negaba a moverse. Pum. Pum. Pum. Los segundos, por más fuerte que abanicase, seguían cayendo. Cayendo sin callar, y el ruido era ensordecedor. Una lágrima, harta de estar enjaulada en la negra prisión de sus pupilas, huyó. Se escapó. Y en su huida se precipitó y cayó rodando por sus mejillas. Rosadas. Lloró. Tras esa pionera lágrima las otras se armaron de valor y la siguieron. El motivo del llanto era fácil, su calma era más compleja. Estaba empeñada en alterar el tiempo. Detenerlo, atrasarlo, desviarlo, y que no cayese más. Pero ahí seguía. Golpeándola duramente. Con un grito desgarrador trató de asustar a los segundos que no cesaban de caer. Pero no se asustaron. No sirvió de nada. Ella continuó llorando. Gritando. Dando golpes con su abanico al aire.
Desesperada, se levantó de la silla, y sobre sus negros tacones de aguja se tambaleó. Y no le importó. Con ímpetu se dirigió a la ventana. Divisó el suelo. Muy lejos de su posición. Miró de nuevo a la habitación. La sila verde yacía en medio. Solitaria. Las paredes desnudas. Como ella. Carne blanca que relucía en la noche. El contraste lo daban sus cabellos negros deslizándose sobre su espalda, y en sus pies, los tacones. Se acercó más a la ventana. No le importaba que la vieran. Su figura era hermosa. Piel blanca. Piel blanca. Piel blanca. Y rubor en sus mejillas. Y ojos negros, de la pintura borrada al paso de las lágrimas. Gritó otra vez. Pero los segundos caían. Pum. Contra el suelo. Pum. Otra vez. Ella, una vez más, desesperada, se aferró a la ventana. Difícilmente subió al alfeizar. Con sus negros tacones. Y su negro pelo ondeando en la negra noche. Y el abanico astillado en su mano, roto de asirlo con violencia. Y sus senos descubiertos cubiertos con el frío de la noche. Pensó. Cerró los ojos.
06 mayo 2011
Jalea. Sólo para valientes.
Que nadie conoce el futuro. Sí. Pero. ¿Sabemos lo que es el futuro? Ya. Ese "ya" escrito, ahora mismo es pasado, pero lo que estás a punto de leer es futuro. ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿No lo sabes aún?
El futuro es oscuridad. Incertidumbre. Desconocimiento. Riesgo.
La gente se lamenta de las decisiones tomadas en el pasado, sin saber que eran decisiones del futuro. No sabías cómo iban a resultar. Mal. Bien. Normal. "Moralejoso" ... De todo aprenderás. ¿Decisión mala? Hmm...no arriesgaría yo tanto a calificar una decisión. No hay términos extremos en la toma de decisiones. Hay caminos, sendas, atajos y tortuosos senderos por los que arrastrarse y desollarse hasta dar con lo que queremos. No. LIBéRATE del miedo a decidir. decide. decide. Lo que tú elijas, será tu sino. Tu hado. Un destino que te marcará en ese misterioso futuro.
Y cuando hayas asumido por fin la complejidad de lo que te hemos tratado de decir, descubrirás un ansia inmensa en tu interior que quiere conocer lo desconocido del futuro. Es entonces cuando nos remitimos al comienzo del párrafo. Que nadie conoce el futuro. Sí. Pero.
Siempre hay un pero. Sin peros en nuestro díaadía, el ser humano no se cuestionaría tales enigmas...y nosotros no escribiríamos ahora. Ni ayer. Ni mañana. Siendo todo lo mismo. Momento. Misterio.
(Silencio en el escenario. Los actores desaparecen lentamente. Cae el telón)
El futuro es oscuridad. Incertidumbre. Desconocimiento. Riesgo.
La gente se lamenta de las decisiones tomadas en el pasado, sin saber que eran decisiones del futuro. No sabías cómo iban a resultar. Mal. Bien. Normal. "Moralejoso" ... De todo aprenderás. ¿Decisión mala? Hmm...no arriesgaría yo tanto a calificar una decisión. No hay términos extremos en la toma de decisiones. Hay caminos, sendas, atajos y tortuosos senderos por los que arrastrarse y desollarse hasta dar con lo que queremos. No. LIBéRATE del miedo a decidir. decide. decide. Lo que tú elijas, será tu sino. Tu hado. Un destino que te marcará en ese misterioso futuro.
Y cuando hayas asumido por fin la complejidad de lo que te hemos tratado de decir, descubrirás un ansia inmensa en tu interior que quiere conocer lo desconocido del futuro. Es entonces cuando nos remitimos al comienzo del párrafo. Que nadie conoce el futuro. Sí. Pero.
Siempre hay un pero. Sin peros en nuestro díaadía, el ser humano no se cuestionaría tales enigmas...y nosotros no escribiríamos ahora. Ni ayer. Ni mañana. Siendo todo lo mismo. Momento. Misterio.
(Silencio en el escenario. Los actores desaparecen lentamente. Cae el telón)
22 abril 2011
Cuento para las niñas.
"No te alegres…mira que si te sale mal…” Si te sale mal, ¿qué? Te vas a sentir mal igualmente, te alegres por ello o no. Sin embargo, si durante una semana o lo que sea has estado como dando saltos por las nubes, pues te va a dar igual si te pegas la ostia del siglo o una pequeña caída. Cualquiera te va a doler, pero te levantarás de todas formas.
Pero los momentos por los que vale la pena caerse son estos, los que nos dan las alegrías más tontas de la forma más inesperada. No reprimas esos momentos. ¿Te apetece bailar? ¡Baila! ¿Gritar? ¡Grita! ¿Sonreír? ¡Sonríe! Aprovéchalo. Déjalo fluir. No te contengas. Asómate a una ventana y anuncia lo bien que te sientes. <<El pasado ya pasó. El futuro es un misterio. Pero el hoy es un regalo, por eso se le llama presente.>> No lo desaproveches. No te pases los mejores momentos de tu vida angustiándote por cosas que puede que ni sucedan. No vendes la herida antes de cortarte. Si te haces daño, siempre habrá un amigo que te deje un par de tiritas. Sonríe. Sonríe. Sonríe. ¿Te ha quedado claro? ¡SONRÍE!
Lo importante no es llegar. Lo importante es el camino. Tropezar, seguir, caer, levantarse, insistir, seguir hacia delante. Mirando atrás para no cometer los mismos errores, aprendiendo con cada paso. Pero sobre todo disfrutando del camino. <<Si te pasas la vida esperando que pase algo, al final lo único que pasa es la vida.>>
Pero los momentos por los que vale la pena caerse son estos, los que nos dan las alegrías más tontas de la forma más inesperada. No reprimas esos momentos. ¿Te apetece bailar? ¡Baila! ¿Gritar? ¡Grita! ¿Sonreír? ¡Sonríe! Aprovéchalo. Déjalo fluir. No te contengas. Asómate a una ventana y anuncia lo bien que te sientes. <<El pasado ya pasó. El futuro es un misterio. Pero el hoy es un regalo, por eso se le llama presente.>> No lo desaproveches. No te pases los mejores momentos de tu vida angustiándote por cosas que puede que ni sucedan. No vendes la herida antes de cortarte. Si te haces daño, siempre habrá un amigo que te deje un par de tiritas. Sonríe. Sonríe. Sonríe. ¿Te ha quedado claro? ¡SONRÍE!
Lo importante no es llegar. Lo importante es el camino. Tropezar, seguir, caer, levantarse, insistir, seguir hacia delante. Mirando atrás para no cometer los mismos errores, aprendiendo con cada paso. Pero sobre todo disfrutando del camino. <<Si te pasas la vida esperando que pase algo, al final lo único que pasa es la vida.>>
20 abril 2011
Dejaré que la tormenta me arrope esta noche.
He perdido los zapatos. Alguna cantante dijo eso. Porque lo más importante es saber caminar, y con los pies fríos no se piensa bien. ¿Os suena?
Morderé tus labios hasta que tu sangre llueva del cielo.
Y..
..¿y?
Hacía mucho tiempo que no escribía. Debería poner las ideas en orden. Tú aquí, tú allá. Aham. Perfecto.
Voy a darme una ducha para quitarme tu olor que lleva torturándome día sí y día también. ¿Por qué? Vete.
---
Alguien dijo alguna vez: esta vida es un sueño...y los sueños, sueños son.
(Queda prohibido que se lo cuentes a nadie).
Morderé tus labios hasta que tu sangre llueva del cielo.
Y..
..¿y?
Hacía mucho tiempo que no escribía. Debería poner las ideas en orden. Tú aquí, tú allá. Aham. Perfecto.
Voy a darme una ducha para quitarme tu olor que lleva torturándome día sí y día también. ¿Por qué? Vete.
---
Alguien dijo alguna vez: esta vida es un sueño...y los sueños, sueños son.
(Queda prohibido que se lo cuentes a nadie).
06 marzo 2011
Porque queremos estar tristes sin fundamentos.
Donde no llegan las palabras, dejemos que la melodía inunde nuestras hastiadas mentes. Y que la luz de unos acordes bien emparejados arrase el más mínimo brote de oscuridad que ose desbaratar nuestros planes de eterna felicidad.
Hoy quiero comer galletas fontaneda. Ya me imagino sentada mirando por la ventana. Los árboles sacudirán ligeramente sus hojas. Y algún rayito de sol les hará cosquillas en esos brotes que una precipitada primavera está haciendo florecer. Pero seguiré mirando. Y los pajarillos alocados jugarán a volar hacia el sol, para bañarse con la calidez de esas esquirlas doradas.
Sí. Hoy lo veo. Tin, tin, tin... tarareo la melodía pegadiza de Zimmer. ¿Cómo puedo estar hoy triste? Es un fantástico domingo en el que celebrar que tengo aire en los pulmones, un abrazo a la vuelta de la esquina y un teléfono con el que hablar con cualquiera de mis personas preferidas. "Querido Domingo 6 de Marzo, eres un día de celebración."
10 febrero 2011
Mi descripción flanvorita.
Siempre había estado ahí. Desde que mi diezialgoañera memoria me da de sí. Ella había tenido el pelo a su antojo cuan (cual?) jardín: corto, verde, azul, largo, rosa... Y hace poco, la miré. Una fina cortina de seda castaña se deslizaba y recorría sus estilizados hombros y enmarcaba su delicado cuello marfileño. Era hermosa.
Observé la silueta de su esbelta figura al recortarse contra el sol de la media tarde. Una perfecta "ese" delg- y alarg- ada quemaba mi retina.
Su cara estaba recorrida con las huellas que algunas sonrisas y otras tantas carcajadas habían dejado nadiesabecuándo en su tez avainillada.
Fue entonces cuando vi sus ojos. Parecían pequeños. Y sólo entonces me di cuenta de que era una ilusión mágica. La gentecilla de Wonderland había hechizado (sólo Alicia sabe por qué razón) las ventanas de protección que amurallaban sus pupilas.
Nota al lector: curiosamente, esas ventanas se empañan desde el interior, por eso en ocasiones (las menos deseadas) se entrevé una arriesgada lágrima que se precipita desde el alfeizar de las mismas...y cae sin retorno a unos rosados labios que la besan para curarla del susto.
Así, y retomando el hilo del ovillo de gato que está abandonado en el segundo escalón de mi portal--- digo...la descripción! (bonita pronunciación. /des-criP-ciónn/) digo que sus gafas tienen algún tipo de maleficio sacado de la botella empequeñecedora de los crueles serecillos (seres-pequeñillos). Y es por eso, que si la miras, ves unas pupilas del tamaño de una cabeza de alfiler. Pero si ella, por calidez de su corazón, decide retirar de sus ojos ese satánico artefacto que la mantiene ligada al mundo de los colores, podrás apreciar años y años de experiencias escritos en la lengua de las pestañas.
Plin. C'est fini.
Observé la silueta de su esbelta figura al recortarse contra el sol de la media tarde. Una perfecta "ese" delg- y alarg- ada quemaba mi retina.
Su cara estaba recorrida con las huellas que algunas sonrisas y otras tantas carcajadas habían dejado nadiesabecuándo en su tez avainillada.
Fue entonces cuando vi sus ojos. Parecían pequeños. Y sólo entonces me di cuenta de que era una ilusión mágica. La gentecilla de Wonderland había hechizado (sólo Alicia sabe por qué razón) las ventanas de protección que amurallaban sus pupilas.
Nota al lector: curiosamente, esas ventanas se empañan desde el interior, por eso en ocasiones (las menos deseadas) se entrevé una arriesgada lágrima que se precipita desde el alfeizar de las mismas...y cae sin retorno a unos rosados labios que la besan para curarla del susto.
Así, y retomando el hilo del ovillo de gato que está abandonado en el segundo escalón de mi portal--- digo...la descripción! (bonita pronunciación. /des-criP-ciónn/) digo que sus gafas tienen algún tipo de maleficio sacado de la botella empequeñecedora de los crueles serecillos (seres-pequeñillos). Y es por eso, que si la miras, ves unas pupilas del tamaño de una cabeza de alfiler. Pero si ella, por calidez de su corazón, decide retirar de sus ojos ese satánico artefacto que la mantiene ligada al mundo de los colores, podrás apreciar años y años de experiencias escritos en la lengua de las pestañas.
Plin. C'est fini.
hoy creo que sí. mañana..hmm..quién sabe.
Diremos que fue idea mía. Que yo te incité a ser feliz, a amar el mundo, a respirar sin miedo a morir. Te incité a volar. LEJOS. Pero no te preocupes. Diremos que fue mi culpa. Tú tranquilo.
04 febrero 2011
uveoele
Volví a soñar con una noche infinita, donde la luz moría con el más mínimo roce de la oscuridad.
Volé. Y en mi afán por ascender me perdí navegando sin estrellas que me alumbrasen.
Volqué mis ansias en tratar de ver algo más que no fuera una negrura impenetrable.
Volteé mi mente, y descubrí que allá donde la vista no me alcanzaba, la mente me guiaba.
Volutas de claridad aparecieron en mi sueño. Y la no-luz se hizo. Mis ojos seguían velados, pero mi
voluntad de apreciar mi alrededor venció mi ceguera. Impulsada con mi séptimo sentido, LLEGUÉ.
Volé. Y en mi afán por ascender me perdí navegando sin estrellas que me alumbrasen.
Volqué mis ansias en tratar de ver algo más que no fuera una negrura impenetrable.
Volteé mi mente, y descubrí que allá donde la vista no me alcanzaba, la mente me guiaba.
Volutas de claridad aparecieron en mi sueño. Y la no-luz se hizo. Mis ojos seguían velados, pero mi
voluntad de apreciar mi alrededor venció mi ceguera. Impulsada con mi séptimo sentido, LLEGUÉ.
02 febrero 2011
# motivos
Feliz. Heureuse. Happy. (y ya. mi poliglotismo no me da para ir más allá del armonioso francés, de mi nativo español o del utilérrimo inglés).
Pese a un horrible dolor lumbar que esta soleada mañana febreril ha decidido tocarme los orificios nasales, miro a través de la doble cristalera de mi habitación -un poco sucia por la lluvia vieja, todo hay que decirlo-, y soy incapaz de quitar esa mueca bobalicona de mi cara arrugada de tanto dormir. La comisura derecha curvada hacia arriba, y la izquierda (por envidia) la copia. Hala, y según nuestra tradición cultural, a eso se le llama sonrisa y necesita una base lógica sobre la que construirse.
Yo no sé si será el paseo por el palacio real ayer por la mañana, el helado con más CALORías que FRÍO que me conseguí tomar (aun a riesgo de que mis sabañosas manos pasasen a formar parte de esa delicia del Palazzo), la charla telefónica con una buena amiga poniéndonos al día de chismorreos femeninos... la verdad que no sé qué fue. Pero aquí estoy, reflejada en la pantalla de mi acer, y SÍ, sonrío.
01 febrero 2011
cero14
Ha acabado empezado el día. (¿Acabado? ¿Empezado? ¿Dónde trazas la línea?) . Y no fue tan malo. Es más. Estoy a punto de irme a dormir con una sonrisa abrazada a mis labios. Y un brillo acogedor se ha instalado en mis ojos (color indefinido) , y cuando mi tortuga me ha mirado fijamente juraría que la he oído pensar: "mírala! qué feliz se la ve." Luego me di cuenta de que mi tortuga seguía tan quieta como siempre, y que quizá no me estaba mirando, simplemente trataba de cambiar la imagen de la palmera de plástico que adorna su cubículo.
Sea como fuere, fue o sucedió. Da igual. Mi sonrisa me abraza, me arropa, y me dice que mañana (¿hoy?) será un buen día. Y que hoy (¿ayer?) no ha estado tan mal como creía.
Sea como fuere, fue o sucedió. Da igual. Mi sonrisa me abraza, me arropa, y me dice que mañana (¿hoy?) será un buen día. Y que hoy (¿ayer?) no ha estado tan mal como creía.
31 enero 2011
¬}
Definitivamente, hoy no es uno de esos días que recordaré el resto de mi vida... No.
He vuelto a casa con riesgo de pérdida de los pabellones auditivos por el descenso brusco de las temperaturas (o ése es el eufemismo que el hombre del tiempo empleó ayer para decir lo que llanamanete viene siendo "frío de cojones").
Punto (y seguido).
He vuelto a casa con riesgo de pérdida de los pabellones auditivos por el descenso brusco de las temperaturas (o ése es el eufemismo que el hombre del tiempo empleó ayer para decir lo que llanamanete viene siendo "frío de cojones").
Punto (y seguido).
Un noséqué ---
Hoy me he levantado de la cama con un fuerte dolor de cabeza. It was raining cats and dogs. Aunque suene estúpido no quería bajar a tomarme algo para mi molestia porque tenía miedo. Irracional, pero miedo de cualquier modo. Así que me empecé a tirar de los pelos. Fuerte. Joder, sí, fuerte. Para que parase el dolor. NADA. No había manera. Caí rendida del sueño de nuevo en mi cálida cama.
Dos horas más tarde me levanto por fin. De verdad. Bajo a desayunar y una desazón me oprime el corazón. PUF. "Hay que bajar a por cereales a la despensa." Con pereza, desciendo poco a poco cada escalón.
Desayuné cereales y un vaso de zumo con pulpa. Lo odio, pero no había otra cosa.
Acabo de mirar por la ventana y realmente no me apetece moverme de casa. Nada de nada. Pero de cualquier forma, ya he hecho planes, y tengo que vencer ese...hastío...(¿se dice así?) y ducharme. Brr. Hoy será un día largo.
Dos horas más tarde me levanto por fin. De verdad. Bajo a desayunar y una desazón me oprime el corazón. PUF. "Hay que bajar a por cereales a la despensa." Con pereza, desciendo poco a poco cada escalón.
Desayuné cereales y un vaso de zumo con pulpa. Lo odio, pero no había otra cosa.
Acabo de mirar por la ventana y realmente no me apetece moverme de casa. Nada de nada. Pero de cualquier forma, ya he hecho planes, y tengo que vencer ese...hastío...(¿se dice así?) y ducharme. Brr. Hoy será un día largo.
27 enero 2011
Sí. -
Aunque llores. Aunque todo a tu alrededor se torne gris, neblinoso. Aunque la tristeza te borre la más mínima sonrisa.
Al final, sale el sol. Porque ya puede haber una tempestad horrible rodeándote. El sol, por mucho que no lo veas, sabes que está ahí. Esperándote con un abrazo cálido.
(Como una mañana fría de invierno que te despiertas bañada por rayos que se cuelan por tu empañada ventana. Y es entonces cuando sonríes.)
Al final, sale el sol. Porque ya puede haber una tempestad horrible rodeándote. El sol, por mucho que no lo veas, sabes que está ahí. Esperándote con un abrazo cálido.
(Como una mañana fría de invierno que te despiertas bañada por rayos que se cuelan por tu empañada ventana. Y es entonces cuando sonríes.)
22 enero 2011
hostage--
You only ask for strawberries with sugar every day once you've discovered a taste for them.
20 enero 2011
MAD.~ El comienzo de algo---
http://www.quieromad.blogspot.com/
Y aún hoy, se escapa a mi control, problema y solución,
y es que el grito siempre acecha, es la respuesta.
Y aún hoy, sólo el grito y la ficción...
con la imprescindible motivación de pei. gracias (:
y es que el grito siempre acecha, es la respuesta.
Y aún hoy, sólo el grito y la ficción...
Reflexiones aleatorias.
Y lucha.
Como dirían algunos: el no ya lo tienes.
Lucha. Arriesga. No puedes perder algo que no tienes. Sólo puedes ganar. El riesgo está en asumir que puedes tomar las riendas de tu vida. TÚ. Sólo tú. Lógralo. Asúmelo.
Siempre puede salir mal. Pero .. ¿y si sale bien? Hay pocas probabilidades, pero hay la mitad de ellas si ni siquiera lo intentas. Atrévete.
Lucha.
Lucha.
Como dirían algunos: el no ya lo tienes.
Lucha. Arriesga. No puedes perder algo que no tienes. Sólo puedes ganar. El riesgo está en asumir que puedes tomar las riendas de tu vida. TÚ. Sólo tú. Lógralo. Asúmelo.
Siempre puede salir mal. Pero .. ¿y si sale bien? Hay pocas probabilidades, pero hay la mitad de ellas si ni siquiera lo intentas. Atrévete.
Lucha.
Lucha.
18 enero 2011
Prólogo de ~ 16 de Mayo de 2008 ~
Prólogo
La lluvia golpeaba el cristal. El ambiente de la habitación era cargante, demasiado húmedo y con un intenso olor a vainilla y canela. Me mareé ligeramente. El agua estaba fría, y la espuma casi había desaparecido. Había pasado mucho tiempo en el baño, quizá más de lo que debía. Lo último que quería era otra bronca.
Me levanté de la bañera, cansada y adormilada, y cogí la toalla. Bueno, más bien lo intenté, ya que la toalla atravesó limpiamente mi mano.
Por supuesto, estaba tan agotada tras mi relajante baño que creí que me había traspasado. No habría calculado bien la distancia. Sonreí para mí misma y lo volví a intentar, esta vez poniendo más cuidado. Pero la toalla me traspasó de nuevo, ni siquiera sentí la felpa morada en mis arrugados dedos. No lo entendí.
Estaba claro que estaba muy dormida. Me abofeteé un poco, me pellizqué las mejillas y me di unas tobitas en la nariz. Estornudé. Abrí los ojos exageradamente y bostecé. Me decidí a coger la toalla. Ya estoy despejada y despierta.
Pero para mi estupor, logré lo mismo que las otras dos veces, es decir: NADA.
Me empecé a asustar. No sabía qué pensar. Yo estaba perfectamente consciente. Sólo era capaz de mirar el toallero, como si estuviera ida, y sin saber a qué se debía aquel horrible efecto visual. El agua de la bañera estará fría, me vendrá bien.
Me giré.
Mi mente se quedó en blanco.
- … –No dije nada, ni siquiera grité. No. Ahora me daba cuenta de que no estaba consciente, una persona consciente no vería aquello. Me horroricé. Sentí como me quedaba fría y abrí desorbitadamente los ojos.
Inspiré. Expiré.
Cerré los ojos con fuerza para ver si así desaparecía aquella desagradable y antinatural imagen. Pero no fue así. Al abrir los ojos de nuevo nada había cambiado. Ahí seguía mi cuerpo inmóvil en la bañera, flotando.
17 enero 2011
Presta atención!
Si vas a leer "chapter one" (debajo de esta entrada) sube el volumen y hazlo al ritmo de una de estas canciones (al menos es tal y como yo he concebido su lectura !)
Gracias.- [Elige la que más te gusta, y disfruta de la lectura :)]
Gracias.- [Elige la que más te gusta, y disfruta de la lectura :)]
chapter one (como dirían los escritores famosos)
Abro el armario. Quiero la sudadera roja, pero no la encuentro. Muevo las perchas. Ahí está.
Me abrigo con ella. Me encanta el suave forro interior que acaricia mis costillas. Pocos placeres hay tan dulces como el de ponerse una sudadera sin nada debajo. Sonrío. Tonta.
Me tumbo en la cama. Tengo el pelo todavía un poco mojado, pero me encuentro bien. Mi sudadera. Esos calcetines gordos que sólo te pones en invierno. Unas mallas quizás demasiado apretadas para toda esa grasa acumulada. Pero igualmente sonrío. Abro el libro. Huele de maravilla. Es ese olor que te advierte de la magia que hay escondida entre cada palabra. Me siento bien. Hoy es un buen día.
--
La lectura acaba pronto. Unos padres quizás demasiado estrictos llaman a la puerta de mi habitación y me desean buenas noches. "Mañana tienes que madrugar, así que vete a dormir pronto." Sí, mamá. Gracias. Hasta mañana. Leo el último párrafo, coloco el marcapáginas con cuidado y deposito el libro en la mesilla. Observo la cara de mi amiga que me sonríe enmarcada en un cuadro amarillo. Justo en ese instante suena mi móvil. Casualidades cósmicas de la vida: es ella. A ver qué tripa se le ha roto ahora.
Descuelgo el móvil entusiasmada. Me encanta que me llame a altas horas de la noche y que me cuente secretos inconfesables. Pero esta vez no va a ser una charla agradable. Las palabras "novio" y "la otra" nunca han formado buena pareja en boca de tu mejor amiga. Charlo largo y tendido con ella. Es lo único que busca. Comprensión. Puede que luego haga lo que le de la gana, pero por el momento lo que necesita es ese oído amigo sobre el que insultar a la "cerda esa".
---
Por fin. La una y media de la noche. Madre mía. Y mañana doble clase de física. Moriré. Decido irme a dormir. Bip-bip. Un mensaje. Lo abro. Un hormigueo me recorre las caderas. Carlo. Su nombre es pura poesía. Oh dios mío. Se me acelera el corazón. Lo leo.
Siento molestarte a estas horas. Sólo quería decirte que hoy me he acordado mucho de ti viendo Spiderman. Qué tiempos. Cuando eras una gatita salvaje incapaz de permanecer quieta a mi lado. A ver si nos vemos un día. Buenas noches.
Él siempre tan...¿cómo decirlo? Escribe correctamente, con todas las letras. ¿Por qué le dejé? Aún sigo preguntándomelo. No sé. Pero ha vuelto a gustarme. De eso no hay duda. La noche pasada soñé con él. Uf. Me altero sólo de recordarlo. Apago el móvil. Sí. Es la mejor idea que se me ocurre por ahora. Y arrea de una puta vez a dormir!
----
Biiip biiip biiip biiip
Cállate, ya te he oído. Asqueroso e inmundo despertador. Un día lo machacaré fuertemente contra el suelo, cuando el tiempo deje de ser horriblemente importante, y a cada minuto no tenga que estar consultando el reloj para ver si ya llego tarde a donde sea. Odio esa sensación de tratar de estirar las horas, y que seas tú el que se tenga que estirar para llegar a tiempo.
Me levanto. La misma historia de siempre. Pues os voy a ahorrar el mal trago.
En una hora y veinte minutos (nada más eh? un chollazo) me planto en la facultad. Libros, cuadernos, bolígrafos... La esencia del estudiante no cambia. Las faldas más cortas, los ojos más pintados, pero ahí seguimos, sobre una silla incómoda, y prestándole atención a un profesor que no entendemos...y así ya llevo unos 19 años de vida...
-----
Entrecot o lubina? Me apetecen patatas fritas. No. Lubina y ensalada. Miro por última vez las amarillas delicias de Dios y me despido de ellas. Huelo mi lubina esperando despertar el apetito por ese flácido pescado, pero el tema de las espinas nunca me ha gustado. Qué remedio.
Charlo animadamente con mi compañera de mesa. Rea le gusta que la llamen. No sé porqué. Quizá no sabe que significa "prisionera". Sea como sea, Rea me cae bien. Acabamos de comer y decidimos descansar en los bancos de los pisos superiores. Hay una pequeña sala donde sentarse y mirar por la ventana. Y ya está. Ver la vida pasar. La carretera llena de coches. Unos altos edificios donde cientos de personas trabajan duro y sin cesar. Y tú ahí. Con una sonrisa idiota dibujada en los labios porque el chico que te gusta te ha rozado la mejilla mientras te llamaba guapa con dulzura. Y notas como las mariposas de las niñas enamoradizas acuden a por ti. Brrrr.
------
Llego a casa. Dejo la mochila. Saco la carpeta. ¿Qué es esto? Dentro hay un papel arrugado. Lo miro.
Tontaaaaaaaa =) quedamos este viernes? jaja un besito!
Buf. Reconozco la absurdez del mensaje. La caligrafía además es inconfundible. Albert. Me tumbo en la cama con las manos congeladas de los nervios. Ufff. Relax. Relax. Relax.
Me abrigo con ella. Me encanta el suave forro interior que acaricia mis costillas. Pocos placeres hay tan dulces como el de ponerse una sudadera sin nada debajo. Sonrío. Tonta.
Me tumbo en la cama. Tengo el pelo todavía un poco mojado, pero me encuentro bien. Mi sudadera. Esos calcetines gordos que sólo te pones en invierno. Unas mallas quizás demasiado apretadas para toda esa grasa acumulada. Pero igualmente sonrío. Abro el libro. Huele de maravilla. Es ese olor que te advierte de la magia que hay escondida entre cada palabra. Me siento bien. Hoy es un buen día.
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La lectura acaba pronto. Unos padres quizás demasiado estrictos llaman a la puerta de mi habitación y me desean buenas noches. "Mañana tienes que madrugar, así que vete a dormir pronto." Sí, mamá. Gracias. Hasta mañana. Leo el último párrafo, coloco el marcapáginas con cuidado y deposito el libro en la mesilla. Observo la cara de mi amiga que me sonríe enmarcada en un cuadro amarillo. Justo en ese instante suena mi móvil. Casualidades cósmicas de la vida: es ella. A ver qué tripa se le ha roto ahora.
Descuelgo el móvil entusiasmada. Me encanta que me llame a altas horas de la noche y que me cuente secretos inconfesables. Pero esta vez no va a ser una charla agradable. Las palabras "novio" y "la otra" nunca han formado buena pareja en boca de tu mejor amiga. Charlo largo y tendido con ella. Es lo único que busca. Comprensión. Puede que luego haga lo que le de la gana, pero por el momento lo que necesita es ese oído amigo sobre el que insultar a la "cerda esa".
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Por fin. La una y media de la noche. Madre mía. Y mañana doble clase de física. Moriré. Decido irme a dormir. Bip-bip. Un mensaje. Lo abro. Un hormigueo me recorre las caderas. Carlo. Su nombre es pura poesía. Oh dios mío. Se me acelera el corazón. Lo leo.
Siento molestarte a estas horas. Sólo quería decirte que hoy me he acordado mucho de ti viendo Spiderman. Qué tiempos. Cuando eras una gatita salvaje incapaz de permanecer quieta a mi lado. A ver si nos vemos un día. Buenas noches.
Él siempre tan...¿cómo decirlo? Escribe correctamente, con todas las letras. ¿Por qué le dejé? Aún sigo preguntándomelo. No sé. Pero ha vuelto a gustarme. De eso no hay duda. La noche pasada soñé con él. Uf. Me altero sólo de recordarlo. Apago el móvil. Sí. Es la mejor idea que se me ocurre por ahora. Y arrea de una puta vez a dormir!
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Biiip biiip biiip biiip
Cállate, ya te he oído. Asqueroso e inmundo despertador. Un día lo machacaré fuertemente contra el suelo, cuando el tiempo deje de ser horriblemente importante, y a cada minuto no tenga que estar consultando el reloj para ver si ya llego tarde a donde sea. Odio esa sensación de tratar de estirar las horas, y que seas tú el que se tenga que estirar para llegar a tiempo.
Me levanto. La misma historia de siempre. Pues os voy a ahorrar el mal trago.
En una hora y veinte minutos (nada más eh? un chollazo) me planto en la facultad. Libros, cuadernos, bolígrafos... La esencia del estudiante no cambia. Las faldas más cortas, los ojos más pintados, pero ahí seguimos, sobre una silla incómoda, y prestándole atención a un profesor que no entendemos...y así ya llevo unos 19 años de vida...
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Entrecot o lubina? Me apetecen patatas fritas. No. Lubina y ensalada. Miro por última vez las amarillas delicias de Dios y me despido de ellas. Huelo mi lubina esperando despertar el apetito por ese flácido pescado, pero el tema de las espinas nunca me ha gustado. Qué remedio.
Charlo animadamente con mi compañera de mesa. Rea le gusta que la llamen. No sé porqué. Quizá no sabe que significa "prisionera". Sea como sea, Rea me cae bien. Acabamos de comer y decidimos descansar en los bancos de los pisos superiores. Hay una pequeña sala donde sentarse y mirar por la ventana. Y ya está. Ver la vida pasar. La carretera llena de coches. Unos altos edificios donde cientos de personas trabajan duro y sin cesar. Y tú ahí. Con una sonrisa idiota dibujada en los labios porque el chico que te gusta te ha rozado la mejilla mientras te llamaba guapa con dulzura. Y notas como las mariposas de las niñas enamoradizas acuden a por ti. Brrrr.
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Llego a casa. Dejo la mochila. Saco la carpeta. ¿Qué es esto? Dentro hay un papel arrugado. Lo miro.
Tontaaaaaaaa =) quedamos este viernes? jaja un besito!
Buf. Reconozco la absurdez del mensaje. La caligrafía además es inconfundible. Albert. Me tumbo en la cama con las manos congeladas de los nervios. Ufff. Relax. Relax. Relax.
Toma la oportunidad de volar lejos, y soñar.
<<And now you're left to face the gloom.
The empty room that once smelled sweetly, >>
Antes de dormir.
Un deseo animal me ha recorrido la espalda. Puro instinto. Salvaje. Pasional. Pero ver tu cuerpo desnudo arropándose de la fría luz lunar me ha hecho estremecer.
Grrrrrr.
Grrrrrr.
15 enero 2011
Krull.
I guess you are thinking of me now
And you konw that I'm thinking of you
Baby, please, love me one more time.
'Cause you know that you're the only one.
And I say
Ooh believe me
'cause you're the one.
And I say
Ooh believe me
'cause you're the one.
Aaa aaa
I guess you are thinking of me now
'Cause you know that you're the only one.
And I say
Oooh aaah
aaah
And you konw that I'm thinking of you
Baby, please, love me one more time.
'Cause you know that you're the only one.
And I say
Ooh believe me
'cause you're the one.
And I say
Ooh believe me
'cause you're the one.
Aaa aaa
I guess you are thinking of me now
'Cause you know that you're the only one.
And I say
Oooh aaah
aaah
14 enero 2011
13 enero 2011
Saben -
Lo supieron antes de verlo. Incluso con los ojos cerrados fueron capaces de imaginar el desenlace de aquella historia. Él, chico de una gran ciudad. Ella, chica de un pueblo pequeño alejado, demasiado alejado.
Las palabras de amor no bastaron. Las buenas intenciones naufragaron en aquel océano de lágrimas. Una triste despedida. Y una promesa de volver a intentarlo.
Ellos saben que es mentira. Pero una mentira que mantiene viva la llama en un oscuro y angosto corazón cansado de no saber amar.
Las palabras de amor no bastaron. Las buenas intenciones naufragaron en aquel océano de lágrimas. Una triste despedida. Y una promesa de volver a intentarlo.
Ellos saben que es mentira. Pero una mentira que mantiene viva la llama en un oscuro y angosto corazón cansado de no saber amar.
08 enero 2011
Apasionnatta.
Un día me contó la lluvia que fue testigo del más loco impulso de amor que jamás sus gotas vieron. Arreciaba. Los cristales temblaban ante la tempestad. Pero aun así. Dos locos enamorados corrían alborotados tratando de esquivar las gotas de lluvia. Cuando el corazón comenzó a latirles tan fuertemente que competía con el rugido de la terrible tormenta, se detuvieron. Allí. Junto a una farola. Allí.
Se acercaron. La lluvia les tenía calados. Hasta en los huesos sentían la humedad. Pero ellos sonreían y parecían no darse cuenta. Él la besó. Así. Sin más. Y ella simplemente le abrazó. Se quedó así. Y un cosquilleo le recorrió la espalda. Le susurró al oído cosas que ni la lluvia fue capaz de escuchar. Palabras mudas. Y besos. Muchos besos.
La lluvia fue testigo del fogoso encuentro entre los amantes. Sonrieron. Y sonrieron.
Se acercaron. La lluvia les tenía calados. Hasta en los huesos sentían la humedad. Pero ellos sonreían y parecían no darse cuenta. Él la besó. Así. Sin más. Y ella simplemente le abrazó. Se quedó así. Y un cosquilleo le recorrió la espalda. Le susurró al oído cosas que ni la lluvia fue capaz de escuchar. Palabras mudas. Y besos. Muchos besos.
La lluvia fue testigo del fogoso encuentro entre los amantes. Sonrieron. Y sonrieron.
24 diciembre 2010
China.
En la ladera más elevada,
allá donde quiso depositarnos la brisa.
Allí reposamos.
Aguardando.
Un soplo que quiera desplazarnos de nuevo.
El rugido de la tempestad.
Algo.
Aguardamos.
Espectantes.
allá donde quiso depositarnos la brisa.
Allí reposamos.
Aguardando.
Un soplo que quiera desplazarnos de nuevo.
El rugido de la tempestad.
Algo.
Aguardamos.
Espectantes.
19 diciembre 2010
A qué sabe-
Un beso?
A sandía en verano.
Un abrazo?
A regalices en un parque.
Una sonrisa?
A limonada en la terraza.
Tu mirada?
A hielo en mis labios.
A sandía en verano.
Un abrazo?
A regalices en un parque.
Una sonrisa?
A limonada en la terraza.
Tu mirada?
A hielo en mis labios.
18 diciembre 2010
-Qué?
-Hola Laura.
-Hey. Qué tal?
-Bien, bien. Agobiado por los exámenes, pero no puedo quejarme.
-Aham...
Distraída, Laura miró al suelo. Vio una mariquita correr apresurada entre sus All star grises. "Bonita. Feliz."
-Ey. Te estoy hablando. Qué te pasa?
-Hmm. Nada.
"Que me muero por besarte. Que te esquivo la mirada porque si te miro fijamente puedo naufragar en el azul de tus ojos. Que adoro cuando me rozas sin querer al pasar. Que tu perfume me hace enloquecer. Que si me sonríes me derrito. Que...que...que..."
-Has dicho algo?
-Sí, tía, que estás muy rara. Anda, vamos a clase.
-Hey. Qué tal?
-Bien, bien. Agobiado por los exámenes, pero no puedo quejarme.
-Aham...
Distraída, Laura miró al suelo. Vio una mariquita correr apresurada entre sus All star grises. "Bonita. Feliz."
-Ey. Te estoy hablando. Qué te pasa?
-Hmm. Nada.
"Que me muero por besarte. Que te esquivo la mirada porque si te miro fijamente puedo naufragar en el azul de tus ojos. Que adoro cuando me rozas sin querer al pasar. Que tu perfume me hace enloquecer. Que si me sonríes me derrito. Que...que...que..."
-Has dicho algo?
-Sí, tía, que estás muy rara. Anda, vamos a clase.
Starting.
Al principio todo era oscuridad y sombras. Pero la Sombra sólo aparece con la Luz. Y, efectivamente, un punto de luz trataba de hacerse un hueco en la inmensidad de la Nada.
Con el tiempo, el punto de luz fue creciendo. Así surgió el rayo de luz. Cegó a las sombras, y borró la oscuridad, reemplazándola con pinceladas de claridad.
Poco a poco, todo fue haciéndose visible, hasta que ...
bip. bip. bip. bip. 6.54 am.
"Hora de levantarse, grandullón. Es lunes, y tienes que trabajar."
Con el tiempo, el punto de luz fue creciendo. Así surgió el rayo de luz. Cegó a las sombras, y borró la oscuridad, reemplazándola con pinceladas de claridad.
Poco a poco, todo fue haciéndose visible, hasta que ...
bip. bip. bip. bip. 6.54 am.
"Hora de levantarse, grandullón. Es lunes, y tienes que trabajar."
07 diciembre 2010
Pensamientos en el bus.
Fíjate si tiene que ser mala la Curiosidad, porque si mató al gato, y los gatos tienen 7 vidas...es que tuvo que cebarse con él!!
Who.
-Quién eres? -pregunté.
-Sergio.
"No", quise decir. No queria saber su nombre. Quería saber en qué lado del autobús solía sentarse; si le gustaban los gatos; cuál era su equipo favorito; qué hacía en las tardes de invierno; cuál habría sido su profesión preferida; dónde le gustaba que le besasen...
Pero en lugar de confesarle aquello, simplemente sonreí.
-Sergio.
"No", quise decir. No queria saber su nombre. Quería saber en qué lado del autobús solía sentarse; si le gustaban los gatos; cuál era su equipo favorito; qué hacía en las tardes de invierno; cuál habría sido su profesión preferida; dónde le gustaba que le besasen...
Pero en lugar de confesarle aquello, simplemente sonreí.
30 noviembre 2010
27 noviembre 2010
No me apetece escribir.
Me he sentado en la cama con el ordenador en mis piernas. Se agradece el calor que desprende. Pero sinceramente, no tengo ganas de escribir.
Hala. Ya lo he confesado. Vaya peso me acabo de quitar de encima.
Hala. Ya lo he confesado. Vaya peso me acabo de quitar de encima.
25 noviembre 2010
cuando comió chocolate
se sentó en la cocina. cansado/a del ajetreado día. un ir y venir allá por las calles.
partió en dos la tableta. se derretía poco a poco en sus dedos. cogió su pulgar, se lo acercó a los labios, y lo lamió sin prisa. deleitándose.
dejó una mitad sobre la servilleta, y la otra mitad, mientras seguía derritiéndose cada vez más entre sus dedos, la fue mordisqueando. un bocado aquí. la boca se le hacía agua. otro bocado acá. qué hambre. chocolate.
paró de comer. guardó la otra mitad de nuevo en la nevera. en verano era insoportable el calor. se tumbó en el sofá gris de cuero. se quedó pegado/a. puso la toalla de la piscina. se volvió a tumbar. esta vez sin pegarse.
con el regusto dulce del chocolate en su lengua, se humedeció los labios de nuevo, y sonrió.
partió en dos la tableta. se derretía poco a poco en sus dedos. cogió su pulgar, se lo acercó a los labios, y lo lamió sin prisa. deleitándose.
dejó una mitad sobre la servilleta, y la otra mitad, mientras seguía derritiéndose cada vez más entre sus dedos, la fue mordisqueando. un bocado aquí. la boca se le hacía agua. otro bocado acá. qué hambre. chocolate.
paró de comer. guardó la otra mitad de nuevo en la nevera. en verano era insoportable el calor. se tumbó en el sofá gris de cuero. se quedó pegado/a. puso la toalla de la piscina. se volvió a tumbar. esta vez sin pegarse.
con el regusto dulce del chocolate en su lengua, se humedeció los labios de nuevo, y sonrió.
23 noviembre 2010
Cabalgando.
Sufrí una erección en ese momento.
El roce de su mano contra mi pierna de manera improvisada.
No sabía qué hacer.
Disimuladamente estiré mi abrigo sobre mis muslos y ella retiró el brazo. Fue apenas un gesto de amistad, pero para mí fue suficiente. Era el detonante que necesitaba. Me moría por besarla.
Riéndome, le dije que se acercase, que tenía mucho frío. A ella se le formó un holluelo en la mejilla derecha. Sus labios se curvaron y me dieron ganas de morderla. Saborearla.
Me tendió la mano. Me dijo que ella también tenía frío. También me dijo que no me preocupase, que todo iba a ir bien. Me miró. Fijamente. "Su pupila en mi pupila marrón". Algo así decía el poema. Un escalofrío estremeció mi espalda. Tirité.
Ella se apretó aún más fuerte contra mí. Me cogió del brazo. No. No. No.
Pero no pude. Me miró de nuevo, y con furia, con pasión, y con mucho mucho muchísimo deseo, la besé.
Al fin.
El roce de su mano contra mi pierna de manera improvisada.
No sabía qué hacer.
Disimuladamente estiré mi abrigo sobre mis muslos y ella retiró el brazo. Fue apenas un gesto de amistad, pero para mí fue suficiente. Era el detonante que necesitaba. Me moría por besarla.
Riéndome, le dije que se acercase, que tenía mucho frío. A ella se le formó un holluelo en la mejilla derecha. Sus labios se curvaron y me dieron ganas de morderla. Saborearla.
Me tendió la mano. Me dijo que ella también tenía frío. También me dijo que no me preocupase, que todo iba a ir bien. Me miró. Fijamente. "Su pupila en mi pupila marrón". Algo así decía el poema. Un escalofrío estremeció mi espalda. Tirité.
Ella se apretó aún más fuerte contra mí. Me cogió del brazo. No. No. No.
Pero no pude. Me miró de nuevo, y con furia, con pasión, y con mucho mucho muchísimo deseo, la besé.
Al fin.
Confusión nocturna.
No quiero textos largos.
Quiero amplios espacios.
Llanuras por las que divagar.
Y que las palabras hagan eco. Y resuenen. Sin necesidad de ornamentos alrededor.
Una.
Sola.
Palabra.
Basta.
Para.
Golpear.
Deja a un lado la concentración.
(Buf. A dormir. Se me está yendo la cabeza)
Quiero amplios espacios.
Llanuras por las que divagar.
Y que las palabras hagan eco. Y resuenen. Sin necesidad de ornamentos alrededor.
Una.
Sola.
Palabra.
Basta.
Para.
Golpear.
Deja a un lado la concentración.
(Buf. A dormir. Se me está yendo la cabeza)
1/4. 4º. cuarto!
Un cuarto.
Un cuarto DE HORA.
Dámelo. Tuyo. De tu vida. Otórgamelo.
Sólo para que me deleite con tus pupilas.
Sólo para atravesar el bosque otoñal de tu mirada.
Sólo para acariciar con mis yermas yemas tu...
tu qué?
Ah sí. Tu cara.
Me he perdido en pensamientos no aptos hasta que den las cero cero dospuntos cero cero,
como cenicienta.
Me has dejado descalza, y casi desnuda ante ti. Soy tuya. Y me odio.
Tú no. No eres mío.
Ella. Al otro lado de la ciudad. Ella.
Vomito en mi cama. Me duele el pecho.
Dame un cuarto de tu tiempo,
y vente a mi cuarto bajo el edredón.
Un cuarto DE HORA.
Dámelo. Tuyo. De tu vida. Otórgamelo.
Sólo para que me deleite con tus pupilas.
Sólo para atravesar el bosque otoñal de tu mirada.
Sólo para acariciar con mis yermas yemas tu...
tu qué?
Ah sí. Tu cara.
Me he perdido en pensamientos no aptos hasta que den las cero cero dospuntos cero cero,
como cenicienta.
Me has dejado descalza, y casi desnuda ante ti. Soy tuya. Y me odio.
Tú no. No eres mío.
Ella. Al otro lado de la ciudad. Ella.
Vomito en mi cama. Me duele el pecho.
Dame un cuarto de tu tiempo,
y vente a mi cuarto bajo el edredón.
22 noviembre 2010
Pinceladas de tentación.
16 de Mayo de 2008
Jadeé.
Mi mejor amigo me miró, con una mirada que pareció desnudarme. Y nos besamos. No de la manera suave y romántica de las películas, sino salvajemente, con la pasión fluyendo por nuestros labios. Me apreté fuertemente contra él y él me acarició la espalda. Sus labios recorrieron mi cuello y los míos le imitaron. No pude más, estaba frenética.
Mis manos sintieron la tela de sus vaqueros, ligeramente desgastada, y me apreté aún con más fuerza contra él, hasta que se me cortó la respiración. Jadeé otra vez.
Sus besos eran cada vez más apasionados y más atrevidos. Él se quitó la camiseta mientras yo intentaba seguir besándole.
Su torso musculoso y desnudo se apretó contra mi camiseta de tirantes, que ya empezaba a sobrarme.
Él sudaba. Yo sudaba. Sudábamos juntos.
Nos abrazábamos de tal manera que parecíamos una única persona. Me faltaba el oxígeno.
Tenía los gemelos doloridos de estar de puntillas para poder besarle. Él pareció darse cuenta, porque me tumbó en el sofá. Le sentí encima de mí, mientras enroscaba mi pierna con la suya.
Hacía demasiado calor.
Zas. Para estrenar esto.
Los minutos goteaban desde el grifo con un tenue sonido acuoso. “Clonc, clonc”. Cada golpeteo eran segundos que ya no regresarían.
Había estado dudando todo el día. No sabía si quería hacerlo, pero debía, sabía que era así. Su corazón se iba mutilando y desgarrando poco a poco con cada pensamiento que emitía su perturbado cerebro.
Aquella era su noche, y nadie se la arrebataría jamás.
Esperó, esperó tanto que el agua se tornó gélida, pero eso aumentaba el dramatismo de la situación.
La dama de las nieves hizo acto de presencia con un sonoro beso. “Hola cariño! Qué bien, me has preparado un baño?” Pero la magia del momento se desvaneció en cuanto él, un macho poderoso y dominante, agarró a su víctima del cuello para tirarla sin cuidado alguno sobre la marmórea bañera, tan fría como los cadáveres de los copos de nieve en invierno.
La vida se le escapaba entre las garras que oprimían su cuello de cisne. Ella intentó chillar, pero su alarido se ahogó en la bañera. Lo último que vio fueron dos ojos desencajados por la lujuria. “Siempre será mía”.
A la mañana siguiente, ella se despertó agitada, sudorosa entre las sábanas. Cuando fue al baño sintió un escalofrío recorrerle la espalda hasta morir en su nuca. Él yacía inerte en la bañera, con los brazos rajados a conciencia. La sangre salpicaba los azulejos.
Ella intentó despertar de aquella pesadilla lavándose la cara, pero no hizo más que empeorar la situación al descubrir sus manos bañadas en sangre. Fue corriendo a por el teléfono, pero al lado había unas tijeras ensangrentadas, SUS tijeras.
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